El pasado 13 de marzo, celebramos la habitual salida anual a sidreria.
En esta ocasión fuimos al guipuzkoano pueblo de Lizartza.
Con puntualidad británica las 31 personas apuntadas al evento montamos en el autobús a las 8 de la mañana.
Ya casi en el destino, Néstor y Fermin empiezan a consultar la ruta a realizar,estos chicos no quieren dejar nada a la improvisación. Que si subimos por aquí, bajamos por allá, que si circular, que si alguno va con el culo arrastras, que vuelva por donde a venido y en estas que aparecemos en Lizartza, nos bajamos de bus, nos preparamos y los 31 junticos empezamos a caminar hacia la cima del Otxabio. Primer cruce y tiramos a la derecha, a los 15 metros corrección, marcha atrás y de frente, juro que fue la única duda que hubo en todo el día, el resto del tirón, Santi en cabeza con Lauki , Fermin por el medio del grupo y Néstor con el vagón de cola. La verdad es que después de una hora y cuarto, más o menos, todo el grupo, repito, todo el grupo nos reunimos en el collado y poco a poco fuimos hacia el buzón del Otxabio. En un intervalo de unos 10 minutos estábamos todos en el buzón empezando ha descorchar un poco de vino y dando cuenta del almuerzo.
Después de las fotos de rigor todos juntos emprendimos la bajada, haciendo la ruta circular, bajada tranquila, sin percances y tras 3,30 horas de caminata, unos 12 Km. Y salvar 778 metros de desnivel estábamos todos juntos en el autobús cambiándonos y dispuestos a darlo todo en la sidrería ya que en el monte ya lo habíamos hecho.
A las 14,30 empezaron a salir las tortillas de bacalao y eso fue un “ya no parar” sidra a tutiplen , bacalao riquísimo, de la carne que decir, una maravilla, el ambiente cojonudo, que mas se puede pedir.
Así que sin darnos cuenta a las 18,05 Nestor se acordó que había quedado con el chófer a las 18 h. A pagar la sidrería a toda leche y con un poco de retraso al bus y de regreso a Gasteiz. Parece que el chófer no se lo tomo muy mal lo del retraso, creo yo.
Hacer mención especial a Nestor por el trabajo de monitor que hizo a la vuelta en el bus, no dejo que nadie pudiera domir un poco, le falto cantar alguna canción, nos amenizo muy, pero que muy bien y eso que no cogió el micro del bus.
Sobre las 20h. Llegamos al punto de salida, todos enteros y con una sonrisica en los labios, con la certeza de haber pasado un día genial entre amigos y compañeros de monte.
Desde aquí, y creo que en nombre de todos los que fuimos, dar las gracias a los que han organizado esto, a los guías y al monitor . Lo habéis hecho genial. Ahora toca esperar a la próxima…





